Segunda candidatura – Facultad de Artes UNAL

Con esta carta, Miguel Huertas se presenta nuevamente a la decanatura de la Facultad de Artes; sin maquillar el momento, parte de una pregunta incómoda: ¿por qué insistir, en tiempos donde la oscuridad ha avanzado más rápido que la posibilidad de cambio? El diagnóstico es incómodo: la crisis profunda es pedagógica, y los problemas estructurales de las condiciones docente y estudiantil sigue siendo ignorados. Frente a eso, no ofrece una imagen de campaña, sino un proyecto que ya está en curso a pesar de las dificultades, basado en treinta años de investigación sobre la educación artística y la universidad, y la convicción de que una facultad la institución del conocimiento no se dirige como una empresa. No necesita un gerente sino un decano al servicio de un proyecto colectivo que recupere la comunidad, el cuidado mutuo y la honradez intelectual como respuesta al momento más difícil de la historia reciente de la universidad.

Vale la pena leerla completa, sobre todo si se está de acuerdo en que el problema nunca ha sido de gestión, sino de sentido.

DOCUMENTO DE POSTULACIÓN

Aquí está el documento oficial de postulación. A pesar de ser corto (5 páginas) es denso, tiene un diagnóstico del mundo, la universidad, la facultad; tareas a realizar, principios; invitaciones…

Su densidad puede ser un poco fuerte en una primera lectura (siempre me hago la ilusión de que mis pacientes lectorxs querrán volver a leer mis textos), por lo tanto, preparé una segundo texto, derivado y muy ajustado literalmente al primero, pero con algún matiz adicional que, a lo mejor puede complementar o incitar a la lectura del primero, una

Aquí va:

Obviamente, sugiero la lectura de ambos… dan una idea muy razonable del sentido del proyecto; es decir, realista, realizable y basado en un conocimiento muy concreto. El primer documento, navega por los tiempos y los espacios, pero si te aburre la genealogía, los discursos académicos, la pensadera permanente y los regaños, empieza por el pragmatismo del segundo; creo, como diría un amigo, que no tienen desperdicio.

Nuevo documento: La universidad

Donde se plantean algunas reflexiones sobre la crisis universitaria… Siendo realistas

Y, por supuesto,

La versión masticable

La guerra interpela a la universidad

Una reflexión que abunda en la pregunta: ¿por qué y para qué la universidad en tiempos de guerra?

Entrevista de estudiantes

Video institucional – Principios

Para el cierre institucional de las campañas, la secretaria de Facultad realizó un video por cada candidatura.

Más allá de discursos que no tocan la realidad concreta o de la autopromoción,es importante que una candidatura deje claros sus principios. El estado actual de la Facultad de Artes, de la Universidad Nacional de Colombia, del propio sector de la Educación en el país, es de una crisis profunda, que tiende a empeorar. Pareciera que de eso casi nadie quiere hablar. Es más fácil engañar a la gente en estos días, manipular las emociones y por eso se acrecientan los discursos de odio, las falsas informaciones, la confusión.

Quien lea lo que propongo en los documentos que he situado aquí, verá la honradez y el realismo con el que me dirijo a al comunidad, así no esté de acuerdo con la perspectiva en la que se basan. También queda claro en los documentos que mi firme posición de defensa de unos principios construidos sobre reflexiones pedagógicas nunca ha alimentado ningún sectarismo ni oculta agendas que privilegien intereses particulares a expensas de los de la comunidad. No me convertí en profesor para hacerme rico, acaparar proyectos, matonear, engañar o aprovecharme de nadie, soy un compañero leal y un adversario decente. Aquí queda consignada parte de mi ideario como docente y como administrativo. Puedo decir con orgullo legítimo que nadie conoce mejor la Facultad de Artes desde una perspectiva histórica, administrativa y política y nadie antes que yo -ahora es lugar común decirlo- habló con tanta coherencia de un liderazgo en la facultad basado en el cuidado, la acción sin daño, el campus como territorio de paz y, sobre todo de reconstruir la comunidad no con declaraciones demagógicas o manipulación emocional, sino descubriendo y describiendo los elementos genealógicos, identitarios y de organización administrativa que sitúan la fragmentación como un elemento estructural que no se resolverá proponiendo soluciones parciales a problemas muy localizados, sino reconstruyendo los vínculos rotos en la organización formal e insistiendo en la acción fraternal que genere una actitud colectiva distinta.

Es tremendamente paradójico sentir en esta última fase de mi vida académica, de la que el mayor orgullo que derivo son las evaluaciones estudiantiles, que nunca sentí tanta hostilidad hacia mía como cuando me atreví en medio social medroso y acomodaticio a hablar de amor, solidaridad, cuidado mutuo, respeto a nuestras propias memorias y a la posibilidad de potenciar nuestros logros particulares mediante un diálogo profundo a partir de lo que sabemos hacer mejor, y a tratar de hacer frente al amplio espectro de violencias simbólicas y epistémicas que atraviesan toda suerte de prácticas en la Academia. Sin embargo, aquí sigo, con algunas personas muy decentes de todos los estamentos que han acompañado esta tarea, y el diálogo y apoyo de otras personas ajenas a la Facultad, que comprenden su potencial, su valor y sus posibilidades mucho mejor que algunas que hacen parte directa de ella.

Seguiré subiendo algunos materiales más en estos días… la reflexión no termina.

Algunos documentos de trayectoria investigativa específica

Una carta de conclusión

La reflexión no termina, los problemas no se acaban, el debate es permanente, pero los plazos se cumplen. Llega el momento de la consulta, que empezará a definir cosas en este proceso de designación de decanos y decanas.

Abrí con una carta esta página, la cierro con una carta. Gracias a las y los lectores que valoran aun los textos largos y los planteamientos que no renuncian a la complejidad.